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Seguramente miras la pared de encima del escritorio más que ninguna otra de tu casa – entre correo y correo, durante las llamadas, mientras un archivo se toma su tiempo en cargar. Así que dale algo que merezca la pena mirar. Te contamos qué tamaño elegir y a qué altura colgar cuadros sobre el escritorio, qué queda bien detrás de ti en cámara, qué motivos te ayudan a concentrarte – y un par que hacen la jornada un poco más divertida.



Es la pared que más ves, así que empieza por aquí. El arte sobre un escritorio se ve desde dos alturas: desde la silla mientras trabajas y de pie cuando pasas por delante. Por eso conviene colgarlo más bajo que en una pared libre. Coloca el borde inferior a unos 25 cm por encima del tablero – en un escritorio estándar, el centro de un 50x70 en vertical queda entonces a unos 135 cm del suelo, algo por debajo de los 145–150 cm de nuestra guía para colgar cuadros.
¿Un póster o una pareja? Busca que el arte ocupe unos dos tercios del ancho del escritorio; un poco menos resulta más sereno. Sobre un escritorio de 120 cm suelen encajar un 50x70 o dos 40x50 uno al lado del otro. Un escritorio de 160 cm admite un 70x100 en horizontal o una pareja de 50x70. Si la pantalla está pegada a la pared, haz que el arte empiece por encima de ella – si no, solo verás la mitad. Introduce tu escritorio aquí abajo y mira qué encaja.
Calculadora de tamaños
Elige el mueble, introduce su ancho y mira qué encaja – con el tamaño, la separación y la altura a la que colgarlo.
50x70 cm · horizontal
Un póster grande que marca el tono – la pared habla por sí sola. Cubre alrededor del 58 % del ancho del escritorio.
Descubre los pósters 50x70Basado en nuestra guía para colgar cuadros: 20–25 cm por encima del mueble, 6 cm entre marcos y el borde superior a 210 cm del suelo como máximo. Alturas de mueble estándar y un techo de 240 cm.
Tus compañeros ven esta pared más a menudo que tú. En la cámara de un portátil, los detalles finos se convierten en un borrón, así que elige uno o dos pósters con formas grandes y un contraste claro en lugar de una pared de cuadros recargada. Cuélgalos un poco a un lado, para que no parezca que te sale algo de la cabeza, y enciende la cámara antes de taladrar: un marco que refleje la ventana deslumbrará en cada reunión.
Sereno o atrevido, tú decides. Una foto tranquila en blanco y negro dice concentración; un póster gráfico dice que tienes opiniones sobre diseño.
El arte en un espacio de trabajo tiene una misión: dar a tus ojos un lugar donde descansar entre tarea y tarea. Los abstractos suaves, los paisajes abiertos y las líneas serenas lo consiguen muy bien. Los mapas y la arquitectura aportan algo de estructura – y te recuerdan lugares donde preferirías estar. Y luego está el cuarto tipo: el póster que te hace sonreír cuando la bandeja de entrada no lo consigue.
Formas suaves y líneas tranquilas que dejan que tus ideas se asienten. Con ellas es fácil convivir durante toda la jornada.
Unas vistas para cuando la ventana da a los vecinos. Fiordos, mar y arena en los que descansar la vista entre tarea y tarea.
Estructura para la pared: una ciudad que te encanta, una escalera en la que perderte y una fila de sillas para los frikis del diseño.
Para los días llenos de reuniones: un mono que sigue los mercados, un chat de grupo que nunca se acaba y un chimpancé al que, claramente, le va muy bien.
Un despacho en casa no tiene por qué parecer una oficina. Un póster divertido rompe la seriedad del día, da tema de conversación a quien está al otro lado de la llamada y te recuerda que el informe puede esperar cinco minutos. Las fotos en blanco y negro hacen que la broma tenga estilo y, con un marco de roble, quedan igual de bien en el salón si algún día cambias el escritorio de sitio.
¿Quieres tener toda la pared resuelta de una vez? Cada una de estas paredes de nuestras páginas de inspiración está pensada en torno a un escritorio, y con un clic llegas a todos sus pósters.
Con el borde inferior a unos 25 cm por encima del tablero. En un escritorio estándar, un 50x70 en vertical queda entonces con el centro a unos 135 cm del suelo – bien a la vista desde la silla y cómodo también cuando estás de pie. Introduce tu escritorio en la calculadora de arriba para ver la altura exacta.
Sobre un escritorio de unos 120 cm, un 50x70 o dos 40x50 uno al lado del otro. Un escritorio de 160 cm admite un 70x100 en horizontal o una pareja de 50x70. En un escritorio estrecho, un solo 40x50 mantiene la ligereza.
Uno o dos pósters con formas grandes y un contraste claro son lo que mejor se ve en cámara. Cuélgalos un poco a un lado de donde te sientas y comprueba que el frontal no refleje ninguna ventana.
Arte que deje descansar la vista: abstractos suaves, paisajes, mar y cielo. Los mapas y la arquitectura aportan estructura, y un póster con sentido del humor nunca está de más. Nuestros más vendidos para la oficina son un buen punto de partida.
Sí. Apoya un marco contra la pared sobre el escritorio o en una balda, o usa tiras adhesivas pensadas para marcos. Un estante para cuadros necesita tornillos una vez y, a partir de ahí, puedes cambiar los pósters sin hacer agujeros nuevos.
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